Y hay que ver lo rápido y fácil que es hacer unas galletas en casa. Por lo menos, en mi caso, son un tipo de preparaciones que no me dan nada de pereza.

Las que hoy os muestro en mi blog son unas que vi en el fascículo 72 de la colección "Delicias al horno". En esta ocasión, no le cambié nada a la receta, solo sustituí la mantequilla por margarina.
Yo las hice con un molde para bizcochitos de soletilla, para que todas las galletas me salieran del mismo tamaño. Si no lo tenéis, las podéis hacer igualmente bien sobre papel de horno, procurando que todas tengan el mismo largo.
Al final, os saldrán unas 24 galletas. Si las guardáis en una caja metálica os durarán varios días en perfecto estado, eso si no desaparecen el primer día...
INGREDIENTES
- 125g de margarina
- 150g de azúcar glas
- 2 claras de huevo
- 225g de harina blanca
- 125g de coco desecado rallado
- 50g de chocolate negro para fundir
PREPARACIÓN
- Precalentar el horno a 190ºC.
- Batir la margarina con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa. Añadir las claras de huevo de una en una, procurando batir bien después de cada incorporación.
- Agregar la harina y el coco rallado. Mezclarlo todo bien.
- Introducir la preparación en una manga pastelera con una boquilla redonda (o sin boquilla). Rellenar los huecos de un molde para bizcochitos de soletilla con la mezcla o en una bandeja de horno cubierta con papel de horno ir haciendo bastones.
- Hornear de 13 a 15 minutos a 190ºC.
- Mientras, deshacer el chocolate negro en el microondas. Introducir el chocolate fundido en una manga pastelera pequeña con una boquilla estrecha, de las que sirven para escribir.
- Rociarlo en zigzag sobre cada una de las galletas. Dejar que el chocolate se enfríe y solidifique antes de servir las galletas.









































