martes, 10 de noviembre de 2015

Küchen invertido de ciruelas


¿Recordáis el küchen de peras? Lo preparé hace ya más de dos o tres meses. Se trataba de un pastel de origen alemán, cuya base era una masa fermentada, tipo brioche, pero no tan suave ni con ese sabor tan característico a mantequilla, pero aún así muy rica y fácil de preparar. La fruta, en ese caso, se colocaba sobre la masa; quedó delicioso, y con una presentación fantástica. 



Pues bien, el pastel de hoy es prácticamente el mismo, pero en versión invertida y con ciruelas. 

Y si el anterior estaba rico, os aseguro que este no se queda atrás. Obviamente, al llevar ciruelas, resulta un poco menos dulce, algo más ácido, pero estoy segura de que os va a encantar. La capa de fruta, que se carameliza, resulta exquisita. 



La masa, mega esponjosa. Eso sí, no os voy a engañar, este pastel está mucho mejor si lo comemos en uno o dos días; transcurrido este tiempo pierde textura. 




Küchen invertido de ciruelas:
Receta adaptada de Gourmet (agosto, 2009)

INGREDIENTES 

  • 1 sobre de levadura de panadería deshidratada
  • 40mL de agua templada
  • 240g + 2 cucharadas de harina
  • 170g de azúcar 
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 100g de yogur griego
  • 1 huevo, a temperatura ambiente
  • 1 y 1/2 cucharaditas de ralladura de limón
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla 
  • 125g + 2 cucharadas de mantequilla, a temperatura ambiente 
  • 4 ciruelas negras



PREPARACIÓN 

  1. Comenzamos por la masa, para ello, vertemos el agua en el bol de la amasadora y espolvoreamos sobre ella la levadura. Dejamos reposar durante 5 minutos.
  2. Pasado este tiempo, añadimos los 240g de harina, 110g de azúcar, la sal, el yogur, el huevo, la ralladura de limón y la vainilla. Amasamos a velocidad media-baja durante 1 minuto. 
  3. Incorporamos la mantequilla, cortada en dados, poco a poco, mientras seguimos amasando. Una vez que la mantequilla esté completamente incorporada, continuamos amasando durante al menos 5 minutos, o hasta que la masa esté cremosa y muy brillante. Conseguiremos una masa bastante pegajosa.
  4. Integramos la masa que haya quedado por los bordes del bol, y espolvoreamos sobre la masa las dos cucharadas restantes de harina. Cubrimos con un paño y dejamos fermentar unas 2 horas, o hasta que doble su volumen. También, la podéis tener hecha la víspera, y dejarla reposar en la nevera hasta el día siguiente.
  5. A continuación, repartimos las 2 cucharadas de mantequilla restantes en el fondo del molde (cuadrado, de 20-22cm de lado) y espolvoreamos 60g de azúcar. 
  6. Por otra parte, preparamos la fruta. Para ello, bien lavadas, con su piel, cortamos cada ciruela en unos 5-6 gajos, y las repartimos en el fondo del molde. Reservamos mientras terminamos la masa.
  7. Volvemos a batir la masa hasta que la harina se integre. Inmediatamente después, vertemos sobre las ciruelas.
  8. Cubrimos el molde con papel film engrasado y, después, con un paño. Dejamos fermentar durante una hora y media.
  9. Precalentamos el horno a 180ºC.
  10. Una vez que la masa haya vuelto a crecer, horneamos durante 30 minutos a 180ºC (con calor sólo abajo). Una vez que el molde se haya templado, damos la vuelta a nuestro pastel sobre una fuente o un plato amplio, como si fuese una tortilla.



Un beso muy fuerte!!! 

2 comentarios:

  1. Un aspecto delicioso y muy jugoso.Seguro que no quedó ni las migas.Bs y buenas noches.Bssss

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  2. Sólo por lo bonito que queda el bizcocho con ese dibujo en la superficie ya vale la pena hacerlo, pero seguro que lo pruebas y se te olvida todo de lo bueno que tiene que estar. Te robo un trocito para la merienda de mañana ;) 1 besoteee!!!

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