viernes, 24 de marzo de 2017

Quinoa con verduras y pasas


Si me seguís a través de Facebook o Instagram, sabréis que la semana pasada recibí un nuevo lote de Caldo Aneto. En esta ocasión, la caja contenía un brick de Caldo Natural Aneto de Carne y otro brick de Caldo Natural Aneto de Verduras. Como el de carne ya había tenido la oportunidad de probarlo recientemente, ya que fue con el que elaboré la sopa de la tía Katy, una sopa súper completa a base de pan, tomate, cebolleta y patatas fritas, y cuya receta tenéis en este blog, opté por comenzar con el de verduras. Y está muy bueno, de verdad. 

sábado, 18 de marzo de 2017

Tarta de berenjena y piñones


Casi todas las veces que os he hablado de las tartas saladas os he comentado lo mismo: en casa nos encantan, porque además de ser súper completas (pueden contener prácticamente todos los grupos de alimentos, y convertirse en un perfecto plato único), resultan un modo excelente de dar salida a determinados ingredientes que se nos han quedado en el fondo del frigorífico y/o la despensa. Además, podemos dejarlas hechas la tarde o noche anterior y, al día siguiente, a mediodía, tan solo tendremos que calentarla (o no) durante unos minutillos dentro del horno y la tendremos como recién hecha sobre nuestro plato. Así que, para quienes no tenemos mucho tiempo, nos vienen fenomenal. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

Bizcocho de plátano, kiwi y pistachos


Estoy convencida de que una vez que hayáis probado este bizcocho, se convertirá en uno de vuestros favoritos. Es perfecto. Lo tiene absolutamente todo. No exagero.

viernes, 10 de marzo de 2017

Brownies de chocolate y calabaza, sin azúcar, sin huevo y sin lácteos


Para que luego se diga que no hago dulces saludables. El de hoy, además de sano, no contiene NADA de azúcar añadido, ni siquiera huevos ni mantequilla. Es un brownie. Sí, aquel que tanto os gustó cuando os lo enseñé a través de las redes sociales. Un brownie con un intenso sabor a chocolate oscuro, con el que podemos matar el gusanillo del chocolate sin temor a estar ingiriendo 10000000 calorías con cada cucharada. 

domingo, 5 de marzo de 2017

Cómo hacer kéfir de leche


Hoy no os traigo una receta como tal, sino un paso a paso para elaborar en casa litros y litros de kéfir de leche. Mi madre y yo nos hemos vuelto adictas a este producto, lo tomamos a diario, cada mañana, y a veces repetimos por la noche. Y es que me gusta, me sienta fenomenal y, no sé si será sugestión, hasta he dejado de padecer afecciones digestivas.

Si lo recordáis, ya os hablé del kéfir hace unos tres de meses, en el post del bundt cake de calabaza que hice para mi cumpleaños. Os comenté que había recibido, por parte de Kefiralia -una página web donde venden este tipo de cultivos, además de kombucha, yogures y masas madre- un lote de sus productos. Entre ellos se encontraba un paquete de nódulos de kéfir de leche frescos. Fue el que más me llamó la atención. Me sonaba el nombre. Supongo que lo habría leído u oído en alguna parte, pero jamás lo había probado ni tenía la menor idea de cómo hacerlo en casa. Tuve que informarme un poquito acerca de él y me enteré de la enorme cantidad de beneficios que aporta a nuestro organismo, y me entusiasmó la idea. Así que fue el primer producto que probé. Desde entonces, eran mediados de noviembre, hasta la fecha de hoy, mantengo vivos mis nódulos y elaboro, aproximadamente, cada día y medio o dos días, una nueva jarra de kéfir.

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