jueves, 28 de febrero de 2013

Patatas rellenas de Espinacas y Piñones

Con el frío que está haciendo estos últimos días solo apetece comer cosas calentitas, y si puede ser hechas al horno, que parece que no, pero calienta el ambiente de la cocina, y ya no hay quien salga al pasillo.  =))

Así que, he aquí una receta que llega a la mesa bien caliente (quemando, si puede ser, que ya habrá tiempo para que se enfríe) y para la que efectivamente se necesita ese electrodoméstico que tanto me gusta utilizar en invierno: el horno.

Se trata de unas patatas rellenas de espinacas, piñones y fiambre de pavo. Para mí es un plato bien completo: tiene hidratos --de las patatas y los piñones--, verdura --de las espinacas-- y proteínas --de la pechuga de pavo y el queso--.

Este tipo de recetas admiten un montón de posibilidades. De hecho, en el blog ya tengo hechas varias: rellenas de salmón ahumado y rellenas de pechuga de pavo. Además, es una buena manera de "camuflar" para los 'peques' la verdura o el pescado. 

Me he basado en el receta de "Patatas rellenas de espinacas" del número 169 de "Cocina Fácil". Espero que os guste mi versión.



INGREDIENTES (para 8 patatas)

  • 8 patatas medianas
  • 600g de espinacas frescas en bolsa
  • 30g de piñones
  • 1 diente de ajo
  • queso emmental rallado
  • fiambre de pechuga de pavo cortado en dados (unos 5-6 dados por patata)
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra


PREPARACIÓN
  1. Lavar y cocer las patatas con la piel en la olla rápida con agua salada durante 10 minutos.
  2. Una vez tiernas, dejarlas templar un rato y cortarlas una tapa de la parte superior.
  3. Con ayuda de una cucharilla, vaciarlas ligeramente. Reservar en un bol la pulpa de patata extraída y aplastarla con un tenedor hasta obtener una especie de puré.
  4. Pelar y picar el diente de ajo. Dorarlo en una sartén grande con unas tres cucharadas de aceite de oliva. Añadir los piñones y cuando empiecen a tomar color incorporar las espinacas (poco a poco, porque de una vez puede que no os quepan todas). Rehogarlo todo junto durante unos 5 minutos. Agregar el puré de patata y remover hasta incorporarlo.
  5. Rellenar las patatas vaciadas con la mezcla anterior y poner por encima unos 5 ó 6 dados de pechuga de pavo.
  6. Rallar queso emmental y espolvorearlo por encima de cada una de las patatas.
  7. Gratinarlas en el horno a 190ºC hasta que el queso se dore.
  8. Servir bien calentitas!! =))


domingo, 24 de febrero de 2013

Tarta de Queso con Moras y Vainilla

Cualquier tarta de queso me gusta, tengo que reconocerlo. Pero si además están hechas con queso cremoso, me gustan más si cabe. Y también tengo que reconocer que esta es, por ahora, la mejor tarta de queso que jamás haya probado (creedme, os prometo que no estoy exagerando). 

Es súper cremosa y su sabor, riquísimo. Se mezcla la ligera acidez de las moras con la suavidad del queso y la nata y ese toque tan especial que aporta una buena vaina de vainilla, consiguiendo un sabor inigualable.

Hoy he sido breve, y es que creo que, en este caso, las imágenes valen más que todo lo que yo os pueda contar con palabras. ¿Tiene buena pinta, eh? 

Si os gusta, preparadla en vuestra casa y ya me contaréis. Seguro que repetiréis.

(La receta original, en la que me he basado para preparar "la mejor tarta de queso que jamás haya probado" pertenece al fascículo número 73 de la colección "Delicias al horno").




INGREDIENTES

  • 750g de queso cremoso para untar
  • 125g de azúcar glas
  • 50g de harina fina de maíz
  • 3 huevos grandes
  • 300mL de nata líquida para montar (35% M.G.)
  • 1 vaina de vainilla (de buena calidad)
  • 225g de moras
  • margarina para untar el molde
- Para decorar:
  • azúcar glas
  • moras



PREPARACIÓN
  1. Precalentar el horno a 180ºC.
  2. Agregar el queso a un bol grande. Añadir el azúcar y la harina fina de maíz y batir enérgicamente hasta conseguir una mezcla cremosa. Añadir los huevos de uno en uno batiendo bien entre cada incorporación. 
  3. Por último, agregar la nata líquida y seguir batiendo la mezcla hasta que todos los ingredientes queden perfectamente incorporados.
  4. Abrir la vaina de vainilla por la mitad y sacarle las semillas. Añadirlas a la preparación anterior y mezclar.
  5. Engrasar un molde desmontable de 23 cm de diámetro con margarina, y verter sobre él la mezcla para la tarta.
  6. Ir echando las moras por encima, procurando que algunas de ellas no se hundan del todo.
  7. Hornear durante 50 minutos a 180ºC. (Os aconsejo que a los 10 ó 15 minutos antes de sacarla del horno giréis el molde para que la tarta se cueza por todos los lados de forma homogénea).
  8. Cuando se haya cuajado, retirarla del horno y dejarla enfriar sobre una rejilla. Desmoldarla y reservarla en la nevera hasta la hora de servirla (es recomendable sacarla del frigorífico unos minutos antes para que tome temperatura ambiente). Servrila decorada con azúcar glas y unas cuantas moras frescas.



P.D.: Por cierto, se trata de una tarta que se prepara con harina de maíz, por lo que es apta para celíacos. ;)



jueves, 21 de febrero de 2013

Pastel de Calabacín y Bonito (Thermomix)

¡Hay que ver lo cómodo que es hacer un pastel de verduras! (y lo bien presentados que quedan). Normalmente quien hace la comida en casa es mi madre, aunque yo de vez en cuando hago mis pinitos (creo que este blog es buena muestra de ello); por eso es habitual que ella me haga la temida pregunta de "¿y qué pongo mañana para comer?". Una cuestión que seguro que también se repite en más de una casa. Así que para intentar solventar esa duda que nos acecha después de cenar os propongo este segundo plato que se puede servir tanto caliente acompañado de bechamel o en frío acompañado con mahonesa (a mí me gusta más frío).

¿Y por qué mi propuesta es este pastel? Pues porque es fácil, ensucia poco y se prepara la víspera. Esta última, me parece la razón de mayor peso. Se puede dejar hecho la tarde-noche anterior y al sía siguiente, al volver a casa, lo tenemos hecho. 

Acerca de sabor os puedo decir que es muy suave y que el calabacín apenas se nota, por lo que puede resultar una buena idea para darles verdura a los niños, quienes suelen ser más reacios a comer vegetales. 

La receta es una versión propia de la de "Pastel de calabacín y bonito" de la revista oficial de Thermomix, número 33. 



INGREDIENTES
  • 300g de agua
  • 280g de calabacín con piel
  • 125g de bonito en aceite
  • 5 huevos
  • 400mL de leche entera
  • sal
  • pimienta blanca recién molida
  • margarina para untar el molde


PREPARACIÓN
  1. Precalentar el horno a 180ºC.
  2. Verter en el vaso del Thermomix 300g de agua. Colocar el recipiente Varoma con el calabacín cortado en trozos. Programar 15 minutos, varoma, velocidad 2.
  3. Una vez transcurrido el tiempo, vaciar el vaso y añadir el calabacín, el bonito (bien escurrido el aceite), los huevos, la leche, la sal y la pimienta. Programar 20 segundos, velocidad 4.
  4. Engrasar un molde rectangular de silicona con margarina y rellenarlo con la mezcla anterior.
  5. Hornear a 180ºC al baño María durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, para que se termine de cuajar, retirar el agua de la bandeja y volverlo a hornear durante otros 30 minutos más o hasta que se haya despegado perfectamente de las paredes del molde.
  6. Una vez cuajado, dejarlo enfriar y mantenerlo en el frigorífico hasta el momento de servir.


domingo, 17 de febrero de 2013

Huevos escoceses

La primera vez que vi uno de los programas de Lorraine Pascale fue durante estas navidades en Canal Cocina, y desde entonces intento visitar a menudo su página web. Me encantan sus recetas siempre sencillas y que resultan con una pinta genial (además de ricas).

Pues bien, en uno de esos programas que vi en Canal Cocina vi esta receta de huevos escoceses (lo siento, pero no recuerdo el título, creo que era algo así como "La cocina fácil de Lorraine" o "Recién horneado por Lorraine", es que emitían estos dos y no me acuerdo a cuál de ellos pertenece esta receta). 

Perdonad mi ignorancia, pero yo no sabía que los huevos se podían preparar de esta manera hasta que no se los vi hacer a esta chica en la tele. Resulta que son unos simples huevos cocidos cubiertos de carne de salchicha, empanados y terminados en el horno. La idea de que el empanado se dore en el horno me pareció estupenda. Evitamos que absorban grasa de más, e incluso que se puedan abrir. En cuanto al aspecto visual, quedan muy bien; pero su sabor no tiene nada que envidiarle a su apariencia. Están riquísimos y se preparan de una forma súper fácil, que no os dé miedo hacerlos.



INGREDIENTES (para 4 unidades):
  • 4 huevos (tamaño L o XL)
  • 6 salchichas blancas
  • pan rallado
  • 1 huevo más para el empanado
  • harina
  • perejil picado
  • aceite de oliva en spray


PREPARACIÓN
  1. Cocer los 4 huevos en agua con sal y vinagre durante 5 ó 6 minutos, procurando que no se cuezan del todo porque después se van a seguir haciendo en el horno.
  2. Una vez cocidos los huevos, dejarlos enfriar y pelarlos con cuidado (estarán algo más blanditos de lo que suele estar un huevo cocido).
  3. Rebozarlos con una capa fina de harina. Y reservar.
  4. Retirar la carne de la piel de las salchichas, teniendo en cuenta que para cada huevo será necesaria una salchicha y media.
  5. Recortar un rectángulo de papel film y colocar sobre él la carne de salchicha en forma de círculo. 
  6. Sobre la carne, poner el huevo pasado por harina.
  7. Recoger hacia arriba el papel film, formando como un saquito, para recubrir el huevo con la carne. Repetir esta operación con todos los huevos.
  8. A continuación, retirar el papel film y, con la mano, darles más forma redondeada, como de albóndiga.
  9. Pasarlos por huevo batido y pan rallado (mezclado con perejil picado).
  10. Colocar los huevos sobre una bandeja de horno cubierta de papel de hornear. Pulverizarlos con aceite de oliva en spray (yo usé uno con aroma de albahaca) y hornearlos a 180ºC hasta que se doren.


domingo, 10 de febrero de 2013

Bollos rellenos de Trufa

Hoy os traigo una idea para preparar por San Valentín; aunque son tan fáciles de hacer que se pueden preparar sin que haya nada que celebrar, tan solo por comer un postre diferente y delicioso. 

Son unos esponjosos bollos de pasta choux rellenos de nata con chocolate. No me podréis negar que la combinación de ingredientes no suena bien. Por fuera, una cruijiente masa choux acompañada de chocolate negro fundido, y con un interior super cremoso y lleno a rebosar de esponjosa trufa. Ñam, ñam...

Por eso de que podría ser una buena idea para San Valentín, los decoré con unos corazones de chocolate, pero también podéis decorarlos con virutas de chocolate blanco o incluso se me ocurre crocanti de almendra.

La receta en la que me basé para preparar estos deliciosos bollos es la de "Bollos de chocolate" de "Delicias al horno" número 69. A continuación, os cuento cómo la he hecho yo. Allá vamos:



INGREDIENTES (para 6-8 unidades):

- Para los bollos:

  • 75g de margarina
  • 200mL de agua
  • 100g de harina de fuerza
  • 3 huevos batidos
- Para el relleno:
  • 400mL de nata líquida para montar (35% de materia grasa)
  • 100g de chocolate negro para fundir
  • 2 cucharadas de azúcar glas
- Para decorar:
  • 75g de chocolate negro para fundir
  • 1 cucharada de leche
  • 15 de margarina
  • corazones de chocolate negro y blanco



PREPARACIÓN
  1. Empezaremos con la masa choux. Para ello, fundir la margarina con el agua en un cazo y llevar a ebullición. Retirarla del fuego, e inmediatamente, agregar la harina de golpe.
  2. Con una cuchara de madera, remover rápidamente hasta que la masa se desprenda de las paredes del cazo y se forme una bola. Dejar que se temple.
  3. Mientras, precalentar el horno a 200ºC. Colocar una hoja de papel de hornear sobre la bandeja del horno.
  4. Cuando la masa choux se haya templado, agregar los huevos batidos, de uno en uno, y mezclando bien después de cada incorporación con la batidora eléctrica.
  5. Con una cuchara, ir colocando pegotes de masa sobre el papel de horno, procurando que tengan forma redondeada (os saldrán unos 6 u 8 bollos, dependiendo de la cantidad de masa que vayáis poniendo para cada uno).
  6. Hornear durante 23 minutos a 200ºC. Retirarlos del horno y, con la punta de un cuchillo, hacer un agujero por un lado a cada uno de los bollos para que salga el vapor.
  7. Volver a introducirlos en el horno durante 5 minutos más. Transcurrido este tiempo, colocarlos sobre una rejilla para que se enfríen por completo.
  8. Mientras, vamos con ese super esponjoso relleno: Montar la nata con dos cucharadas de azúcar glas (tiene que quedar bien firme). Fundir en el microondas el chocolate negro para el relleno y añadirlo a la nata montada. Mezclarlo todo bien con una espátula.
  9. Agrandar los agujeros de los bollos y rellenarlos por ahí con la preparación anterior con la ayuda de una manga pastelera.
  10. Fundir en el microondas el chocolate para la cobertura, la leche y la margarina. 
  11. Esparcir esta preparación sobre la superficie de los bollos y colocar los corazones de chocolate. Dejarlos unos minutos reposar hasta que el chocolate de la superficie se endurezca.


Para que no fueran todos iguales, hice un par rellenos solo de nata y con chocolate blanco en la superficie:




Tengo que reconocer que los más ricos eran los de trufa y chocolate negro:



Recién sacados del horno, ¡qué hinchaditos están! =))



Y se desinflaron... =((  [después de pincharlos con el cuchillo para que liberaran el vapor]

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pastel de Merluza

Creo que no es la primera vez que os comento lo difícil que me resulta comer un filete de carne o de pescado. Me acabo cansando enseguida y me da una pereza... Así que para evitar caer en una anemia o sufrir alguna carencia nutricional, siempre intento "camuflarlos", ¿y cómo? Pues sobre todo preparándolos en forma de pasteles. Me parece una forma muy sencilla de comer tanto carne como pescado y que permite múltiples combinaciones, con lo que es más difícil cansarse, y si me aburro, busco otro por ahí y lo preparo. 

Hoy comparto con vosotros este pastel que descubría hace muy poco tiempo y que por su sencillez decidí hacerlo sin dudar. Y no me arrepiento. Tal vez esto sean cosas mías, pero me recuerda a los pasteles de pescado de los catering. 

Yo lo preparé con merluza congelada, pero podéis usar cualquier pescado fresco o congelado que tengáis en casa o el que más (o menos) os guste.

Lo acompañé de salsa rosa que preparé tan solo con salsa ligera y ketchup, y le va genial. Creo que es el acompañamiento que mejor le puede ir. 

La receta que me ha servido de base para preparar este plato es la de "Pastel de pescado" de la revista "Cocina Fácil", número 182.



INGREDIENTES

  • 400g de lomos de merluza congelada
  • 4 huevos
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 125mL de nata líquida para cocinar
  • 100g de tomate frito
  • 1 cucharada de pan rallado
  • margarina 
  • sal 
  • pimienta blanca
- Para acompañar:
  • mahonesa o salsa ligera
  • tomate ketchup


PREPARACIÓN
  1. Descongelar la merluza.
  2. Pelar y lavar la zanahoria y la cebolla. Limpiar la merluza de posibles restos de piel o espinas.
  3. Poner al fuego una cazuela de agua con sal. Añadir la zanahoria, la cebolla y el pescado. Tapar y dejar cocer a fuego bajo durante 5 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, retirar la merluza de la cazuela y desmenuzarla.
  4. Precalentar el horno a 200ºC.
  5. En un bol, batir los huevos con la nata y salpimentar. Incorporar el tomate frito y el pescado desmenuzado. Mezclar.
  6. Engrasar un molde pequeño de plumcake con margarina y espolvorearlo con pan rallado.
  7. Rellenar el molde con la preparación anterior.
  8. Hornear el pastel al baño María durante aproximadamente 1 hora a 180ºC.
  9. Una vez cuajado, retirarlo del horno y dejarlo enfriar antes de desmoldar.
  10. Servir acompañado de salsa rosa elaborada con salsa ligera y ketchup (aproximadamente, 3/4 partes de salsa ligera por 1/4 parte de tomate ketchup).



domingo, 3 de febrero de 2013

Bizcocho de Nueces y Miel

Hacía muuuchos meses que no preparaba ningún tipo de bizcocho (y mira que son ricos y fáciles). No me preguntéis por qué, porque no lo sé (bueno, tengo que decir que sí, por mi obsesión por las tartas de queso). 

Pero hace un par de días ví una revista una receta de un bizcocho con nueces y miel. En un principio, lo que más me llamó la atención fue el título (que llevara miel me dio muy buena impresión y le añadía un extra de originalidad). Por ello continué leyendo los ingredientes y añadió otro punto más a su favor: que estaba hecho con harina integral. Así que seguí leyendo su preparación. Era perfecto, tenía que hacerlo; además, pensé: "¡Qué bien, si tengo todos los ingredientes!". Y así, ni corta ni perezosa (sobre todo "ni perezosa"), me metí en la cocina con la intención que preparar ese dulce bizcocho. Pero, no tardaron en llegar los problemas: Me dispuse a abrir el tarro de la harina integral y, (¡oh, no!), ¡ni siquiera había una triste cucharada de harina! 

Yo ya estaba empecinada en hacerlo; así que, fuera como fuese ese bizcocho ese día, y en ese momento, tenía que acabar saliendo del horno. Empecé a buscar por los armarios y encontré un paquete de salvado de trigo. Así que se me ocurrió preparar este postre con harina blanca y añadirle además salvado. Pero eso no fue todo, también me encontré con otro paquete de copos de avena (dos paquetes que, por cierto, llevaban meses muertos de asco en las profundidades de ese armario), y además le añadí unas cuatro cucharadas de estos copos. Le fueron genial. Al masticar, en el interior se notaba ese toque crujiente de estos cereales.

Bueno, no me enrollo más, el resultado, fantástico. Tanto, que ya estoy preparando una nueva versión que seguramente también os gustará.



La receta en la que me he basado es la de "Bizcocho de nueces y miel" de la revista "Love Cocina" número 4. Os cuento cómo la he hecho yo:

INGREDIENTES
  • 280g de harina blanca de trigo
  • 70g de salvado de trigo
  • 4 cucharadas de copos de avena
  • 2 huevos
  • 200g de margarina a temperatura ambiente (y un poco más para engrasar el molde)
  • 200g de azúcar blanco
  • 1 vaso de leche entera
  • 100g de nueces picadas de forma gruesa
  • 3 cucharadas soperas de miel mil flores
  • 1 sobre de levadura química en polvo
 - Para decorar:
  • Copos de avena
  • Nueces
  • Miel
  • Azúcar glas







PREPARACIÓN

  1. Precalentar el horno a 180ºC. En un bol grande, batir 100g de margarina y 100g de azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. A continuación, añadir los otros 100g de margarina y de azúcar, y volver a batirlo del mismo modo.
  2. Agregar los huevos batidos de uno en uno, mezclando bien entre uno y otro.
  3. Verter el vaso de leche y remover.
  4. Añadir las tres cucharadas de miel y las nueces. Mezclar bien.
  5. Agregar la harina, el salvado y los copos de avena. Y volver a mezclar.
  6. En un molde engrasado con margarina, verter la mezcla anterior. Espolvorear por encima de la preparación unos pocos copos de avena repartidos de manera decorativa.
  7. Introducir en el horno a 180ºC durante unos 40 minutos.
  8. Dejar enfriar antes de desmoldar. Decorar con azúcar glas y servir acompañado de miel y nueces.



También hice uno pequeñito, pero os recomiendo que lo hagáis grande. La versión "mini" también estaba rica; sin embargo, estaba algo más seca que la grande. 



 
P.D.: ¡Se me olvidaba lo más importante! La capa superior queda muuuy crujiente y la miel que lleva en la mezcla hace que el interior esté súper blandito y jugoso. Una delicia. Probadlo.

Analytics